domingo, 2 de diciembre de 2012

Capitulo 18 ~ No existiré, me iré, nunca volveré

Narra Alice.
Comenzamos a andar, andar y más andar. En una dirección, la cual de la casa no era. De pronto, cuando más nos acercabamos, más se escuchaba. Se escuchaba a...a alguien llorar.

-¿Army? -dijo Zayn cogiendome la mano.
-¿Qué pasa Zayn? ¿Porqué aprietas mi mano? -dije un poco nerviosa.
-Es ella. Es Army -dijo Zayn, se notaba que estaba nervioso.
-¿Dónde está? -dije.
-No lo sé, no lo sé. ¡Joder! -Zayn estaba super alterado.
-Cariño, tranquilo. Pase lo que esté pasando, esté donde esté Army, todo va a salir bien ¿vale? Todo va a salir en condiciones, nada va a salir mal -dije cogiendo la mano de Zayn.
-¡Army! -gritó Zayn.
-No funciona Zayn -dije rindiendome.
-Tengo que encontrarla -Zayn soltó mi mano y corrió dirección a una calleja cercana.
-¡Zayn! Esperaaaaaa -corrí tras él.
-Esta oscuro -dijo adentrandose en ella.
-Eh, somos unos cazafantasmas ¿eh? -dije riendo suavemente mientras calentaba mis manos frías con el vapor de mi boca. Zayn rió.
-¿Army? ¿Estas ahí? -preguntó Zayn.
-Zayn? Sí, sí, aquí. Al fondo -dijo una Army asustada y a la misma vez desesperada.
-¡Army! -dijimos Zayn y yo al unisonio. Corrimos hasta el fondo de la calleja, hasta encontrarla.

Narra Zayn.
Sí, lo admito, lo que le hice a Army, no es demasiado agradable. Menos los es que te pille ella.
Su hija. Vale, sí, me acoste con la madre de Army. ¿Qué quieres? La mujer estaba buena, era jovén y...Army en ese momento era mi novia. Fue un tanto extraño. Ahora, no lo sé, pero después de lo pasado no volvi a relacionarme más con Army, lo intente, pero fue en vano. Y por lo que escuchaba, ella con su madre tampoco. Desde entonces...ya no somos amigos. Pero aún, siento esa chispa, pero ahora es una chispa diferente. Una chispa con ganas de querer recuperarla, pero, como amiga. Ahora tengo a Alice, y juro que por nada del mundo me acostaria con su madre...

-Army, ¿estas bien? -me incline y le desate las cuerdas que tenia por todo el cuerpo.
-¿Qué ha pasado? -preguntó Alice.
-James... -dijo agachando su cabeza.
-Jodeeeer, como pille al tio es... -me cortarón.
-¿También te tiraras a su madre? -dijo Army, con la mirada dolorida.
-¿¡QUÉ!? -dijo Alice.
-Eso, lo que oiste -Army se levantó.
-¿¡Te acostaste con su madre!? -dijo Alice, gritandome.
-Al... -me volvieron a cortar.
-Nada, Zayn, nada. Te acostaste con la madre de una de tus amigas... -dijo Alice, con los ojos cristalizados.
-En ese momento no te conocía -intente arreglar la situación. Aunque no haría mucho efecto.
-No tengo nada que decirte...solo me marcho a casa -dijo Alice y salió de esa fría calleja.

Estaba dolorido, no solo perdí a Army como novia, la perdí como amiga. Alice...

-Tenias que hacerlo ¿verdad? -mire Army, con rabia.
-Zayn, ¡era mi madre! -dijo casi llorando.
-Te has dado cuenta ¿no? No solo te perdi a ti, si no que también la voy a perder a ella -dije gritando.
-Lo siento -dijo agachando su mirada. No parecia muy creible.
-Mi corazón se rompe en cada paso que doy -empezé a llorar.

No me gusta que me vean llorar. Pero Army era una excepción, ella me había visto muchas veces...

-Zayn, lo siento. No pude contener mi rabia. Es mi madre -dijo Army, su voz era temblorosa.
-No te preocupes. Nada volverá a pasar. No existiré, me iré, nunca volveré -dije dandome la vuelta.
-¿Dónde vas? -dijo Army cogiendome del brazo.
-A donde nadie me encuentre. Allí -dije señalando el cielo.
-¿Estas loco co que? -dijo pegandome una bofetada.
-Sí, lo estoy, por eso nadie me quiere. Primero tú, ahora Alice. ¿Qué es lo próximo? -grite la última frase.
-Mentira, a mi si me tienes -dijo cogiendome de la barbilla.
-No mientas -dije intentando no mirar los ojos de Army.
-Sí, estoy aquí. De verdad, olvidemos el pasado -dijo ella.
-¿En serio? -miré sus ojos.
-En serio, a pesar de todo -dijo Army y me abrazó.
-Gracias. Siento lo pasado -dije besando su mejilla.
-De nada Zayn. Volvamos a casa -dijo.

Narra Army.
*Volvamos a casa* Esa frase hizo que la sonrisa perfecta de Zayn se borrara de su cara.

-Tranquilo, todo saldra bien -dije tocando su hombro.
-Que dios te escuche -dijo mientras andabamos (...)

Llegamos a una casa, era super grande y bonita. Me imagino que sería la de ellos.
 
 
 






No hay comentarios:

Publicar un comentario